El técnico informático Diego Lagomarsino, dueño del arma que causó la muerte del fiscal Alberto Nisman, acusado hoy de ser partícipe de un “plan criminal” contra el titular de la UFI-AMIA, quien apareció muerto en el baño de su departamento de Puerto Madero en enero de 2015, deberá utilizar una tobillera con GPS e informar al juez de la causa, Julián Ercolini, si se desplazara más de 100 kilómetros a la redonda de su domicilio.

La novedad se conoció después de que el fiscal Eduardo Taiano pidiera la indagatoria de Lagomarsino, que fue fijada por Ercolini para el próximo martes en los tribunales federales de Comodoro Py.

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