Si se aprobase el nuevo proyecto de reforma previsional que propone la Casa Rosada, los jubilados serían los que más perderían. El actual cálculo de movilidad jubilatoria preve dos aumentos por año, en marzo y en septiembre, este siempre fue por delante de la inflación anual, la reforma estipula aumentos según la inflación y por trimestres, lo que generaría un perjuicio de $ 900 a los pasivos que perciben la mínima y mucho mas a los que están por arriba de esta.

Lejos quedó esa promesa de campaña de Mauricio Macri “nadie perderá lo que tiene” y mucho más lejos el 82% móvil, solo fueron promesas electoralistas.

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