Néstor Fernández, un docente salteño, tuvo que pagar un cargo extra por cargar su computadora en un bar.

El protagonista es Néstor Elio Fernández, un docente salteño que decidió sentarse cerca de las 9 en una confitería de la capital de su provincia, en La Nueva Gran Flauta, ubicada en calle Victorino de la Plaza. Aprovechó la mañana para desayunar, cargar su computadora y adelantar en ella parte del trabajo que debe realizar a diario frente a sus alumnos.

Lo inesperado ocurrió cuando le trajeron la cuenta: un mate cocido y dos bizcochos le iban a costar $45, pero el total decía $85. “Me cobraron $40 por cargar la computadora. Es inédito lo que me ocurrió. Todas las mañanas desayuno en diferentes bares de la capital y en ningún lugar me había ocurrido algo similar. Cuando llamé al dueño para pedirle una respuesta no quiso darme explicaciones”, detalló el docente a Infobae.

“Carga consumida x” fue el término que decidieron utilizar en el bar para detallar el cobro.

“Cuando me fui colocaron un cartel en la puerta que decía ‘carga de celular $20, carga de notebook $20’.

Encima tienen otro cartel, el del wifi, que no funcionaba. Me llevé una gran desilusión”, sostuvo.

Deja un comentario