Un gigante en Nazaré

Un gigante en Nazaré

Un gigante en Nazaré: Entre noviembre y marzo, las fuerzas de la naturaleza se arremolinan frente a este pueblo de pescadores creando olas gigantescas. Nazaré, a 125 kilómetros al norte de Lisboa, se ha convertido en la meca indiscutible de los surfistas más expertos del mundo.

El último récord, la ola de 35 metros que supuestamente acaba de coronar el portugués Hugo Vau, no hace más que alimentar el mito.

También va a servir para atraer cada día a más curiosos a la caza, teleobjetivo en mano, de la ola del siglo.

Pero ¿qué tiene este lugar para enrabietar de esa forma al océano? Los vientos del Atlántico pueden generar enormes olas por sí solos, pero el secreto de su potencia está bajo el mar. Nazaré tiene una peculiaridad geológica que multiplica el tamaño de sus olas: un cañón marino subacuático de hasta cinco kilómetros de profundad que apunta directamente a tierra firme.

Se trata del cañón más grande de Europa, con 230 kilómetros de longitud. El efecto se parece al de un embudo que cuando hay oleaje actúa como un amplificador levantando el mar hacia el cielo justo delante de Praia do Norte.

Fue en este arenal, el más peligroso, donde el pueblo empezó a granjearse la fama.

En noviembre de 2011, el surfista estadounidense Garret McNamara consiguió cabalgar una ola de 30 metros (como un edificio de ocho pisos). El vídeo dio la vuelta al mundo.

Mucha menos suerte corrió el británico Andrew Cotton que hace tres años se rompió la espalda a lomos de una de estas olas. Un recordatorio de los riesgos que se corren. En Praia do Norte, las olas son tan altas y veloces que los surfistas son remolcados en motos acuáticas. Y mientras sigamos midiendo la altura y no el volumen de las olas, es muy probable que el cañón de Nazaré genere nuevos récords Guinness.

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